Algo inesperado… Un día de primavera Sara, hizo lo de costumbre después de hacer las cosas de casa, se sentó delante del ordenador para charlar con sus amigas/os de Internet y entro en la sala de Chat, donde se reunía con los colegas para echar unas risas, era un día mas rutinario, en le que esa rutina se rompió, ya que charlando en Internet se reunieron todos en otro espacio y conoció a gente nueva, gente maja divertida, la conversación como era habitual era divertida y picante, en la que participaban todos unos con mas y otros con menos intención en lo que decían. Era divertido a Sara la pidieron permiso la gente nueva para poder agregarla a su Messenger, ella no opuso inconveniente y así lo hicieron, ya agregada la fueron saludando por privado uno tras otro, la pedían información de cómo era ella, Sara se tomaba esto a risa ya que para ella no es mas que una forma de pasar el tiempo de forma sana no buscaba nada, no lo necesitaba, pero alguien de todos ellos la llamo la atención mas de lo habitual, se llamaba Rubén, como todos era joven mucho mas que ella y pícaro, pero había algo que la llamaba la atención sobre manera no sabía explicar el que era pero si que ocurría eso. 
Rubén era un pícaro de cuidado y la atraía ese descaro sencillo con el que la hablaba, esa forma de sugerirla explícitamente cosas, ella reía y simplemente se sentía halagada ante aquel chaval que a pesar de saber su edad seguía insistiendo en pasar tiempo con ella, de ver fotos de ella de pedir datos, no era diferente a los demás en eso, pero si en la forma de hacerlo...... resultaba divertido y distendido no se sentía incomoda ante su persistencia. Así paso el día entre risa y risa, pasando al anoche y sus rutina.
Pasó otro día y otro y esas conversaciones con los amigos continuaban y se agregaban mas amistades a su vida pero no el daba ninguna importancia era normal la gente busca calor humano, otros buscaban calor mas personal y otros mas bien calor de piel, no todos los días veía a los mismo conectados ni siquiera aquel jovenzuelo de Rubén, claro tenia que estudiar era época de finales y debía aplicarse para sacar su carrera, además con el trabajo le quedaba poco tiempo para lo conectarse, auque lo hacia `para poder ver si se conectaba Sara, a el también le provocaba una curiosidad desmedida aquella mujer, para el era fácil ligar era joven y tenia buena labia sabia encandilar, era un joven seductor, esa atracción extraña era mutua, pero no lo sabían auque algo intuían, el tenía una novia y la era fiel ella estaba casada y también era fiel, pero eso no impedía que se atrajeran, entre la racionalidad se mezclaba el morbo y la picaresca, en realidad no eran tan diferentes, conversación tras conversación subía el tono de las conversaciones, el ambiente se caldeaba fácilmente, solo había sugerencias, como ella se cortaba mas Rubén la pidió que escribiera uno de los relatos que solía hacer en el que ambos fueran los protagonistas, y que diera rienda suelta a su imaginación y Sara al final termino por aceptar, ya que su moralidad no la permitía ser infiel al menos podría soñar con serlo y se puso a ello. A veces la realidad se confundía con los sueños, la magia existía, quien sabe si podrían estar juntos al menos en un sueño escrito que nunca se tornaría real.
Aun así ellos seguían con sus conversaciones extrañas llenas de mensajes subliminales, el la susurraba que le atraía y ella reía era todo un halago no por la edad sino porque la hacía sentirse diferente, eso la provocaba mas morbo en poder verle a diario, el sentirse atrayente creaba un deseo en ella, era excitante, el sabia eso sin que Sara le comentara nada, también le excitaba a el saber lo que provocaba en una mujer era un juego inocente pero que subía de temperatura y deseos, deseos escondidos, deseos ocultos, el morbo aumentaba.
Un día en la despedida ella le dijo mañana no te veré así que pases un buen fin de semana, el se apeno ya que echaría de menos ese tiempo en el se sentía bien al saber q excitaba a alguien.
Sara venía de una comida muy especial, se reunieron un grupo de amigas como ocurría de vez encunado esta vez era una celebración muy especial, celebraban la separación de una de ellas, la comida fue un éxito hablaron de todo y como no de chicos, en su regreso a casa repasaba mentalmente lo hablado y las risas. Conducía el BMW era día para ello, un buen restaurante con clase y la ropa casi de boda que menos que llevar ese coche, no sabia que carretera coger para su regreso y opto por una que apenas escogía nunca, la apetecía conducir y se decidió por la M50, al incorporarse a ella observo desde lejos humo, un humo intenso y oscuro, su profesionalidad la hizo ir despacio para observar si ocurría algo grave y poder ayudar aunque la ropa no era la mas adecuada, su velocidad se reducía según se acercaba al origen del humo era un coche en apariencia gris que desprendía humo, y cercano a el una persona, al fijarse mas era un hombre que se tapaba la cara como si llorara o se lamentara, decidió pararse por si le estaba bien.
Bajo del coche y según se acercaba preguntaba si estaba bien, si le había pasado algo a el, el negaba con la cabeza y cuando se apartó las manos de la cara observó que se acercaban a el, una mujer muy bien vestida, al fijarse mas detenidamente en ella le parecía q estaba soñando…era Sara, ella se quedo parada en cuanto se percato que era Rubén, no podia ser verdad, pensó rápidamente “no es el solo se parece”.
Rubén decidió acercarse a ella y comprobar si era el humo y sus ojos los que le hacian ver a Sara, pero no era un espejismo era ella, no sabia si darla la mano un beso o un abrazo. Al final fue todo.
• ¿SARA?
• ¿RUBEN?
• Jajaja (ambos se rien)( se dan la mano y un beso en la mejilla, pero el tiro de la mano y la acerco a el y la dio un beso sencillo en los labios)( ella hace como si nada no le da importancia)
• ¿Pero que te ha sucedido?
• Ya lo ves nena, el coche que me dejo tirado.
• O tu que lo hiciste apropósito para que yo te lleve en mi coche( risa socarrona)
• Ya me has pillado leñe( la guiña un ojo)
• ¿TU estas bien?
• Si tranquila a mi no me sucedió nada.
• ¿Has llamado a alguien o ala grúa?.
• No que me deje el teléfono en casa hoy.
• Si quieres te llevo donde te haga falta.
• No pretendía que nuestra cita fuera así( nuevas risa por ambas partes)
Sara empezaba a ponerse nerviosa, no quería que se la notara, empezó andar hacía el coche y llamo la atención de Rubén para que entrara en el coche. Le pregunto donde le dejaba, el la indico que cerca del metro estaba bien y que si quería conocer su casa en Alcorcón( nuevas risas por ambas partes), arranco el motor del coche y puso dirección a Alcorcon, el no se había dado cuenta en el coche que iba montado estaba atontado observándola, no se esperaba aquello, la veía mas bella que en las fotos que vio de ella, no pudo por menos que preguntarla que donde iva tan bella o es que vestía así diariamente, Sara le contó de donde venía, mientras hablaba el disimuladamente puso la mano sobre la rodilla de ella, esperaba alguna reacción por su parte pero no dijo ni hizo nada, eso le dio pie a tomarse mas confianza y acariciar suavemente la pierna derecha, Sara se ponía nerviosa y quería hacer ver que nada la alteraba ni la preocupaba, sin querer se excitaba poco apoco con las caricias recibidas, y al darse cuenta le dijo:
• ¿quieres que tengamos un accidente?
• Es cierto, mejor te meto mano en otro sitio (esta vez la guiñó el ojo según se reía).
Siguió conduciendo pero eso no evitara que su mente se abstrajera por momentos y soñara despierta, a una indicación de el puso su mente en el cambio de dirección que realizaba, según hacia el giro el la hizo una pregunta.
• Me gustaría invitarte a tomar algo, tranquila seré bueno y no te meteré mano.
• Vale tomaremos esa copa, pero dime donde.
El la guiaba para ir al sitio escogido, estaba en el polígono industrial, como era viernes algunos Púb ya estaban abiertos, llegados al destino bajaron del coche y se introdujeron en un sitio curioso era una mezcla del oeste un tanto chapucero o españolizado, con cosas indias.
Mientras tomaban su copa hablaban tranquilamente y se miraban a los ojos, el se percato de la luz que manaba de los ojos de ella, poco apoco se acercaban el uno al otro hasta llegar a cogerse de las mano, hablaban tan cerca el uno del otro, que surgió un beso, tierno calido suave, separaron sus labios se miraron y sonrieron, no es algo que hubieran provocado surgió sin mas, aunque en sus sueños ya hubiera ocurrido alguna vez, pero esto era distinto, a ese beso siguió otro mas intenso y apasionado, sus lenguas se tornaban ágiles en sus movimientos, parecían serpientes en una danza de apareamiento.
Sus cuerpos se acercaban mas y sus manos se aferraban a sus cinturas cambiaban para sujetarse según se besaban, aquel asiento del pub no era cómodo para aquello, tímidamente el al pregunto que si se cambiaban a otro sitio, ella le pregunto que donde, Rubén se atrevió a decirla que si no le importaba ir a su casa, ya que vivía solo nadie les molestaría y ella no tendría q temer que la viera nadie conocido, con un ademán de hombros y cabeza asintió y así lo hicieron.
El camino estuvo lleno de besos perdidos en el coche, hasta llegar as u piso, era un piso normal, poca decoración sutil y con buen gusto, Rubén preparó algo de beber y para picar, se sentaron en el sofá, un sofá grande y de estilo muy masculino, mientras hablaban el no dejaba de acariciar su pierna por encima del pantalón de gasa. Sara iba vestida con un pantalón de gasa en dos cuerpos con una s aberturas a los lados y decorado en ambos lados por pequeños cristales como si diamantes fueran y con un blusón fusia conadornos estilo oriental con un pronunciado escote que dejaba entrever su pecho, un pecho que estaba agitado por la situación por el deseo que el provocaba en ella, ese deseo aumentaba según las caricias que el la regalaba, hasta que no aguantaron mas y se desataron en besos apasionados mientras las manos deseosas buscaban sus pieles por debajo de la ropa, eso besos apasionados cada vez eran mas lidibinosos, los labios de el buscaron el cuello de ella, mientras notaba como el cuerpo de ella se contorsionaba al roce de sus labios en la piel, y como su respiración se tornaba mas agitada, notaba como el deseo de ella brotaba por momentos , como perdía la vergüenza, como los labios de ella también buscaban su piel como su lengua recorría lentamente debajo de la oreja de el, rebuscando en su lóbulo que empezó a mordisquearlo y jugar dentro de su oreja el se excitaba, no pensaban se dejaron llevar por las sensaciones y el deseo, el deseo escondido que durante un tiempo tuvieron el uno por el otro, lentamente el la fue desvistiendo y recorriendo su pecho, jugando por encima del sujetador; Sara no creía que estuviera sucediendo eso pero decidió no pensar y dejarse llevar, deseaba sentir, sentir como nunca.
El sofá se les hizo incomodo y decidieron llevar su pasión al dormitorio, aquella cama fue testigo del desenfreno que les llevo allí, ella desvistió a Rubén con delicadeza, desabrochando cada botón con la lengua y dejando un ligero rastro de humedad sobre el pecho de el, el también se estremecía al paso de la lengua juguetona de ella, así entre juegos y caricias se desvistieron hasta estar completamente desnudos y poder notar en su plenitud las caricias que se regalaban mutuamente.
Rubén se coloco sobre ella para no dejar escapar nada a su vista y poder así con las mano poder acariciar aquello que había deseado ocultamente, aquel pecho que deseo desde el instante que supo la talla que usaba, después de acariciarlo dejo libre el campo a su lengua que lamía cada pezón como si de un delicado postre se tratara al paso de ella Sara gemía con suavidad, las sensaciones la inundaban y hacían que suspirara de placer, de gusto como nunca, sus pezones se pusieron tan erectos que su dureza casi dolía, bajo lentamente por el abdomen para llegar a jugar a su sexo, mordisqueaba y jugueteaba con su clítoris, ella se arqueaba estaba tan ardiente que de su sexo fluía el deseado néctar que el buscada, sus manos no dejaron de acariciarla ni un solo momento, ella jadeaba y suspiraba de tanto placer que estaba apunto de correrse, el seguía chupando su clítoris y jugaba con la lengua dentro de su sexo hasta que logro arrancarla un gemido era un orgasmo que la hizo estremecer como nunca en su vida, su cuerpo temblaba el siguió jugando y logro que ella se estremeciera en gemidos una y otra vez, viendo lo caliente que ella estaba, decidió seguir con el juego esta vez hizo que ella se subiera encima de el y que le cabalgara, así ocurrió y ella siguió corriéndose, su cuerpo temblaba de una forma inusitada.
Sara cambió esa pose por otra mas cómoda que la permitiera jugar con el, jugueteo mordisqueo con sus pezones mientras con una mano le acariciaba su falo, que aunque erecto logro que aumentara mas aun, bajo su lengua que dejaba un rastro totalmente húmedo sobre el pecho de el para buscar el caramelo mas delicioso y se lo metió en la boca sin dudar para jugar con el y la lengua, subiendo y bajando sus labios por el con cuidado para no arañarle con los dientes pero si apretando para hacer que el deseo aumente, el estaba apunto de correrse y decidió que así no, había que aprovechar el momento y la puso de rodillas en el borde de la cama para poder clavársela entera sin poder dejar un resquicio dentro de ella que no le sintiera, cuando lo hizo Sara soltó un gemido enorme, estaba llena de el todas sus paredes, según el se movía con carencia entrando y saliendo de ella sus caderas le acompañaban, ambos gemían de placer, Rubén decidió encularla sin preguntar y al hacerlo Sara no dejo de correrse sin necesidad de moverse, una y otra vez hasta perder la noción de las veces y casi el sentido, esto le excito tanto a el que tuvo una corrida como nunca, todo aquel morbo se había completado en una lujuria inusitada.
Y terminado todo pensaron que bello sueño y que bien lo relata ella pena no sea cierto y solo un sueño.